El camino
El trauma, las heridas y las memorias del linaje están en nuestro cuerpo, y es imprescindible animarnos a atravesarlas (las veces que sean necesarias) para acceder a nuestra sacerdotisa: esa que tiene orgasmos en su corazón, en su garganta, en su mente. Sí, se puede.
Podés acompañar este proceso con la toma de microdosis. Podés pedirme info del protocolo si querés saber más.